El actual sistema de pensiones de viudedad, a pesar de haber nacido para proteger a unas mujeres atadas al hogar, dependientes de sus maridos y sin posibilidad de generar ingresos por su cuenta por el imperativo social que se les echaba encima, se ha convertido ahora en un refuerzo más de los efectos
discriminadores, aunque implícitos, del sistema social sobre las mujeres. En el informe ‘Equidad y
Eficiencia del Sistema Español de Pensiones: Una Revisión Crítica’, dos investigadoras del Instituto de Estudios Fiscales, Diana Alonso San Alberto y María Pazos Morán, advierten de las consecuencias de un
sistema de pensiones obsoleto, creado para una época ya desaparecida, orientado a proteger pero que ahora, con el nuevo modelo de familias, penaliza. Faltan debate y soluciones.